Una de las bandas que más descaradamente utilizaron el
satanismo como reclamo comercial fue Motley Crüe, precursora de
la movida sleazy angelina de la que saldrían bandas como Guns n’
Roses y Faster Pussycat. En su primer álbum, Motley Crüe no
hacían referencia alguna al Demonio, si bien en la carpeta interior
aparecía el grupo fotografiado bajo una bandera con el signo de
Satán, pero en 1983, dándose cuenta quizá de los beneficios que la
imaginería satánica reportaba a otras bandas de metal y a históricos
como Ozzy, los abanderados del heavy más macho y sexista se
convirtieron en hijos de la oscuridad merced a su polémico Lp Shout
at the Devil (Grita al Diablo).
Todo en este Lp estaba planeado para escandalizar a la América
biempensante, y lo consiguieron. En la parte gráfica, hacían uso de
pentagramas satánicos para dejar bien clara su afinidad con el
Maligno. Respecto a las canciones, prácticamente todas ellas
hacían referencia al lado oscuro que los seres humanos llevamos
dentro para conseguir hacer del álbum una especie de disco
conceptual de baratillo. Shout at the Devil comenzaba con una
declaración de principios titulada ‘In the Beginning’ (En el inicio):
The nations grew weak
and our cities fell to slums
while evil stood strong
in the dusts of hell.
Lurked the blackest of hates
for he whom they feared.
(…)
Now many many lifetimes later
lay destroyed, beaten, beaten down.
Only the corpses of rebels,
ashes of dreams
and blood stained streets.
It has been written
Las naciones se debilitaron
y nuestras ciudades se convirtieron en tugurios
mientras la maldad se mantuvo fuerte
en el polvo del infierno.
Estuvo al acecho el más negro de los odios
por aquél a quien temían.
(…)
Ahora, muchas, muchas, generaciones después
yacen destruidos, golpeados, abatidos
los cadáveres de los rebeldes,
cenizas de sueños
y calles manchadas de sangre.
Ha sido escrito:
«those who have the youth
have the future».
So, come now, children of the beast,
be strong and Shout at the Devil.
«Aquellos que tienen la juventud
tienen el futuro».
De modo que venid ahora, hijos de la bestia,
sed fuertes y gritad al Diablo.
Motley Crüe, In the Beggining
Este último llamamiento enlazaba con el tema del mismo título,
que se abría con los siguientes versos:
He’s the wolf screaming lonely in the night,
he’s the blood stain on stage,
he’s the tear in your eye,
been tempted by his lie.
He’s the knife in your back,
he’s rage,
he’s the razor to the knife.
Oh, lonely is our lives.
My head’s spinnin' round and round
But in the seasons of wither
we’ll stand and deliver.
Be strong and laugh and
shout-shout-shout.
Shout at the devil.
Él es el lobo que grita solitario en la noche,
Él es la mancha de sangre en el escenario,
Él es la lágrima en tu ojo.
Has sido tentado por su mentira.
Él es el cuchillo en tu espalda,
él es furia,
Él es el filo para el cuchillo.
Oh, solitarias son nuestras vidas.
Mi cabeza está dando vueltas y más vueltas.
Pero en las estaciones de decrepitud
nosotros resistimos y nos liberamos.
Sé fuerte y ríe y
grita-grita-grita.
Grita al Diablo.
Motley Crüe, Shout at the Devil
Incluso canciones como ‘Bastard’ (Bastando), que en sus versos
de apertura puede interpretarse como una denuncia contra la
violación:
Out go the lights,
in goes my knife.
Pull out his life,
consider that bastard dead.
Get on your knees,
please beg me, please.
You’re the king of sleaze.
Don’t you try to rape me.
Fuera las luces,
dentro mi cuchillo.
Le arranco la vida.
Considera a este bastardo muerto.
Ponte de rodillas,
por favor, suplícame, por favor.
Eres el rey de la mala fama.
No intentes violarme.
Motley Crüe, Bastard
Se cierra con una estrofa final en clave satánica:
Quick as a shark.
Beast has its mark.
You can’t beat the dark.
Don’t you try to rape me.
Rápido como un tiburón.
La bestia tiene su marca.
No puedes acabar con lo oscuro.
No intentes violarme.
Motley Crüe, impostores satánicos.
‘Shout at the Devil’ obtuvo pronto la respuesta esperada por
parte de los fundamentalistas cristianos, que, siempre tan obtusos,
no se daban cuenta de que denunciando a Motley Crüe como
satanistas no conseguían sino hacerlos más atractivos a los ojos de
los metalheads. Cuando la banda actuaba en el Medio Oeste
norteamericano, la zona de Estados Unidos con más garrulos por
metro cuadrado, grupos ultras la recibían con cruces y les
denunciaban como predicadores de Satán. Los propios Motley Crüe
se lo habían puesto fácil con amenazas de corrupción juvenil como
las vertidas en ‘Red Hot’ (Rojo caliente):
Fight for the black shark.
See what evil brings.
Can’t you see we’re out for blood.
Love from a shotgun.
License to kill.
Can’t you see we’re out for blood.
The kids scream in fright through the
night,
loving every bite with delight
and we blow out our minds with your
truth
and together we stand for the youth.
Lucha por el tiburón negro.
Mira lo que la maldad trae consigo.
No ves que hemos salido a por sangre.
Amor que viene de un disparo.
Licencia para matar.
No ves que hemos salido a por sangre.
Los chicos gritan asustados a través de la noche
amando cada bocado con deleite
y nosotros nos reventamos la mente con vuestra
verdad
y juntos nos presentamos para la juventud.
Motley Crüe, Red Hot
Sin embargo, la canción de Shout at the Devil que más polémica
levantó fue ‘Looks that kill’ (Miradas que matan), en la que no se
hace referencia alguna al Diablo ni a ningún elemento satánico. Una
asociación moralista les acusó de fomentar los asesinatos de
mujeres, una acusación sin sentido, porque una rápida lectura del
texto de la canción basta para descubrir que la única asesina en la
misma es su protagonista femenina, con esas «miradas que
matan»:
She’s razor sharp.
If she don’t get her way
she’ll slice you apart.
Now she’s cool, cool black.
Moves like a cat.
(…)
She’s got the looks that kill.
Ella es afilada como una navaja.
Si no se sale con la suya
te hará rodajas.
Ahora ella es guay, negro guay.
Se mueve como un gato.
(…)
Tiene esas miradas que matan.
Motley Crüe, Looks that Kill
Por si los textos explícitos de sus canciones no fueran
suficientes, Motley Crüe completaron el trabajo con una pieza
instrumental llamada ‘God bless the Children of the Beast’ (Dios
bendiga a los hijos de la bestia) y una versión de The Beatles que
no podía ser otra que ‘Helter Skelter’. Además, advenían a sus
seguidores del peligro de escuchar sus discos hacia atrás por los
subversivos y satánicos mensajes que contenían. Y mientras, los
fabricantes de tocadiscos se frotaban las manos…
La gira correspondiente a Shout at the Devil fue todo un éxito, y
como la trama de marketing urdida por los Crüe había previsto. Sin
embargo, ya se sabbe que, cuando se juega con el Diablo, uno se
expone a su venganza si éste no está contento. Lucifer ya se estaba
regodeando con la adicción a la heroína de varios miembros de la
banda, siendo el caso más grave el del bajista Nikki Six, pero dio su
golpe de gracia cuando Vince Neil, completamente borracho, se
estrelló con su coche en diciembre de 1984. A consecuencia del
accidente murió Razzle, batería de Hanoi Rocks, y Vince fue a la
cárcel por conducir borracho y ser causante de la muerte de Razzle.
Cuando Vince salió de la cárcel, editaron su tercer Lp, Theatre of
Pain (Teatro del dolor), con el que estrenaban una nueva imagen
más glammy y en el que rebajaban sus referencias satánicas a una
sola canción.
Black Angels laughing in the city streets.
Street toys scream in pain and clench
their teeth.
The moonlight spotlights all the city
crime.
Got no religion. Laugh while they fight.
Save our souls for the heavens,
for a life so good that it sure feels bad.
Ángeles Negros riendo en las calles de la
ciudad.
Juguetes de la calle gritan de dolor y aprietan
los dientes.
La luz de la luna refleja todo el crimen de la
ciudad.
No tienen ninguna religión. Ríen mientras
luchan.
Salvad nuestras almas para los Cielos,
para una vida tan buena que te hace sentir tan
mal,
Motley Crüe, Save our soul
El siguiente disco de Motley Crüe ya no contendría ninguna
referencia satánica. Para ellos, el satanismo se había ido tal y como
había llegado: como una moda pasajera.

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