‘Shout at the Devil’ obtuvo pronto la respuesta
esperada por
parte de los fundamentalistas cristianos, que, siempre
tan obtusos,
no se daban cuenta de que denunciando a Motley Crüe
como
satanistas no conseguían sino hacerlos más atractivos
a los ojos de
los metalheads. Cuando la banda actuaba en el Medio
Oeste
norteamericano, la zona de Estados Unidos con más
garrulos por
metro cuadrado, grupos ultras la recibían con cruces y
les
denunciaban como predicadores de Satán. Los propios
Motley Crüe
se lo habían puesto fácil con amenazas de corrupción
juvenil como
las vertidas en ‘Red Hot’ (Rojo caliente):
Fight for
the black shark.
See what
evil brings.
Can’t you
see we’re out for blood.
Love from a shotgun.
License to kill.
Can’t you
see we’re out for blood.
The kids
scream in fright through the
night,
loving every
bite with delight
and we blow
out our minds with your
truth
and together
we stand for the youth.
Lucha por el tiburón negro.
Mira lo que la maldad trae consigo.
No ves que hemos salido a por sangre.
Amor que viene de un disparo.
Licencia para matar.
No ves que hemos salido a por sangre.
Los chicos gritan asustados a través de la noche
amando cada bocado con deleite
y nosotros nos reventamos la mente con vuestra
verdad
y juntos nos presentamos para la juventud.
Motley Crüe, Red Hot
Sin embargo, la canción de Shout at the Devil que más
polémica
levantó fue ‘Looks that kill’ (Miradas que matan), en
la que no se
hace referencia alguna al Diablo ni a ningún elemento
satánico. Una
asociación moralista les acusó de fomentar los
asesinatos de
mujeres, una acusación sin sentido, porque una rápida
lectura del
texto de la canción basta para descubrir que la única
asesina en la
misma es su protagonista femenina, con esas «miradas
que
matan»:
She’s razor
sharp.
If she don’t
get her way
she’ll slice
you apart.
Now she’s cool, cool black.
Moves like a cat.
(…)
She’s got
the looks that kill.
Ella es afilada como una navaja.
Si no se sale con la suya
te hará rodajas.
Ahora ella es guay, negro guay.
Se mueve como un gato.
(…)
Tiene esas miradas que matan.
Motley Crüe, Looks that Kill
Por si los textos explícitos de sus canciones no
fueran
suficientes, Motley Crüe completaron el trabajo con
una pieza
instrumental llamada ‘God bless the Children of the
Beast’ (Dios
bendiga a los hijos de la bestia) y una versión de The
Beatles que
no podía ser otra que ‘Helter Skelter’. Además,
advenían a sus
seguidores del peligro de escuchar sus discos hacia
atrás por los
subversivos y satánicos mensajes que contenían. Y
mientras, los
fabricantes de tocadiscos se frotaban las manos…
La gira correspondiente a Shout at the Devil fue todo
un éxito, y
como la trama de marketing urdida por los Crüe había
previsto. Sin
embargo, ya se sabbe que, cuando se juega con el
Diablo, uno se
expone a su venganza si éste no está contento. Lucifer
ya se estaba
regodeando con la adicción a la heroína de varios
miembros de la
banda, siendo el caso más grave el del bajista Nikki
Six, pero dio su
golpe de gracia cuando Vince Neil, completamente
borracho, se
estrelló con su coche en diciembre de 1984. A
consecuencia del
accidente murió Razzle, batería de Hanoi Rocks, y
Vince fue a la
cárcel por conducir borracho y ser causante de la
muerte de Razzle.
Cuando Vince salió de la cárcel, editaron su tercer
Lp, Theatre of
Pain (Teatro del dolor), con el que estrenaban una
nueva imagen
más glammy y en el que rebajaban sus referencias
satánicas a una
sola canción.
Black Angels
laughing in the city streets.
Street toys
scream in pain and clench
their teeth.
The
moonlight spotlights all the city
crime.
Got no religion. Laugh while they fight.
Save our
souls for the heavens,
for a life
so good that it sure feels bad.
Ángeles Negros riendo en las calles de la
ciudad.
Juguetes de la calle gritan de dolor y aprietan
los dientes.
La luz de la luna refleja todo el crimen de la
ciudad.
No tienen ninguna religión. Ríen mientras
luchan.
Salvad nuestras almas para los Cielos,
para una vida tan buena que te hace sentir tan
mal,

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